Recomendación: El retrato de Dorian Gray, por Oscar Wilde.

La belleza es un concepto perseguido y apreciado por los humanos en general. Cuando la belleza es meramente superficial, se vuelve una cualidad pasajera, vacía y prácticamente inútil.

En las personas, la apariencia de nuestro cuerpo y facciones con el tiempo se vuelve un reflejo de nuestros hábitos y sentimientos, moldeando nuestro cuerpo y rostro con las consecuencias de nuestro estilo de vida y decisiones.

De estas ideas parte el famoso escritor Oscar Wilde: su protagonista, Dorian Gray, es un apuesto joven cautivado por la idea de la belleza y el placer que desea permanecer físicamente igual por toda la eternidad y nunca envejecer ni perder su belleza.

Misteriosamente, su deseo se ve cumplido al realizarle un retrato que captura su esencia de tal manera que Dorian permanece impávido ante el paso del tiempo, siendo su pintura la que se ve modificado por los años y el estilo de vida hedonista del joven.

Dorian Gray cae en todas las tentaciones posibles, volviéndose un ser humano detestable cuya vida se rige por las apariencias, el egoísmo y el placer… realidad que se refleja en su retrato. Mientras, por un lado, el joven permanece apuesto, sano y de nobles facciones, su retrato comienza a reflejar la podredumbre de su alma y sus malos hábitos, enfrentándolo con la realidad que ni él mismo podía negar.

En este clásico literario, lleno de misterio y emociones, no podrás evitar la pregunta: ¿Si pudieras mantenerte siempre joven, bello y fuerte para siempre, lo harías? ¿A qué costo?

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